Presupuestos de la PNL Las presuposiciones de la PNL son un conjunto de principios o supuestos útiles que sustentan gran parte de la práctica de la PNL. Volver a Comprender la PNL Share Tweet LinkedIn Pin Los supuestos de la PNL son un conjunto de principios o premisas útiles que sustentan gran parte de la práctica de la PNL. No se presentan como verdades absolutas. Más bien, son perspectivas que pueden resultar útiles para «actuar como si» fueran ciertas. Cuando lo hacemos, pueden fomentar la curiosidad, la flexibilidad, el respeto y formas más útiles de pensar, comunicarse y responder. Muchos de estos principios se han modelado a partir de personas que han logrado excelentes resultados de forma constante, así como de ideas de la teoría de sistemas, la comunicación y el comportamiento humano. Además de ser un conjunto de herramientas prácticas, la PNL es también una actitud de curiosidad y aprendizaje. Las presuposiciones nos invitan a explorar lo que se hace posible cuando nos acercamos a nosotros mismos, a otras personas y a las situaciones de manera diferente. Respeta el modelo del mundo de otra persona Cada persona experimenta el mundo a su manera. Cada persona tiene su propio bagaje, creencias, valores, recuerdos, cultura, expectativas y experiencias. Estos factores determinan cómo ven una situación y cómo responden a ella. Respetar el modelo del mundo de otra persona no significa que tengas que estar de acuerdo con ella. Significa reconocer que su experiencia tiene sentido para ella desde su punto de vista. Por ejemplo, dos personas pueden asistir a la misma reunión y salir con impresiones completamente diferentes. Una puede sentirse animada, mientras que la otra se siente ignorada. La PNL nos anima a sentir curiosidad por esas diferencias en lugar de dar por sentado que una persona simplemente tiene razón y la otra está equivocada. El mapa no es el territorio Esta es una de las presuposiciones más conocidas de la PNL. Significa que nuestra percepción de la realidad no es lo mismo que la realidad en sí misma. Cada uno de nosotros crea su propio «mapa» del mundo basándose en lo que percibimos, recordamos, creemos, esperamos y experimentamos. Las personas responden a su mapa de la realidad, no a la realidad directamente. Por ejemplo, si alguien cree que «se le dan mal las presentaciones», puede sentirse ansioso antes de hablar, incluso si está bien preparado y es capaz. Su respuesta está determinada por su mapa interno, no solo por la situación real. La PNL ayuda a las personas a explorar sus mapas y a plantearse si puede haber otras formas útiles de entender una experiencia. Las personas responden según su propio mapa del mundo Dado que cada uno tiene su propio mapa, las personas pueden responder de forma diferente ante un mismo acontecimiento. Un cambio en el trabajo puede resultar emocionante para una persona y perturbador para otra. Los comentarios pueden parecer útiles para una persona y críticos para otra. Una nueva oportunidad puede resultar inspiradora para una persona y abrumadora para otra. Este principio nos ayuda a evitar dar por sentado que todo el mundo ve las cosas de la misma manera que nosotros. En la comunicación, el liderazgo, el coaching, la enseñanza y las relaciones, esto puede resultar muy útil. Nos anima a hacer mejores preguntas, escuchar con más atención y adaptar nuestra comunicación a la persona que tenemos delante. Tenemos todos los recursos que necesitamos, o podemos adquirirlos Esta premisa sugiere que las personas suelen tener más recursos de los que creen. Los recursos pueden incluir confianza, paciencia, valentía, creatividad, conocimientos, habilidades, apoyo, experiencia o la capacidad de aprender algo nuevo. Algunos recursos son internos, y otros pueden provenir de otras personas, entornos u oportunidades. Esto no significa que se deba esperar que las personas lo gestionen todo por sí solas. Significa que los recursos útiles pueden existir ya, o pueden desarrollarse, obtenerse o crearse. Por ejemplo, alguien que se prepara para una conversación difícil puede no sentirse seguro al principio. Al recordar momentos en los que ha manejado bien las conversaciones, preparándose cuidadosamente, buscando apoyo y practicando, puede empezar a acceder a más de los recursos que necesita. La mente y el cuerpo forman un sistema interconectado La PNL reconoce que la mente y el cuerpo están conectados. La forma en que pensamos puede afectar a cómo nos sentimos físicamente, y la forma en que usamos nuestro cuerpo puede afectar a cómo pensamos y sentimos. Por ejemplo, el estrés puede afectar a la respiración, la postura, la energía y la concentración. Del mismo modo, cambiar la respiración, el movimiento o la postura puede influir en el estado emocional y la concentración. Este principio es útil en áreas como la comunicación, la confianza, el rendimiento, el bienestar y el aprendizaje. Nos recuerda que el pensamiento, los sentimientos y el comportamiento no están separados del cuerpo. Si lo que estás haciendo no funciona, haz otra cosa La flexibilidad es una idea clave en la PNL. Si un enfoque concreto no está dando el resultado que deseas, repetirlo con más fuerza o más alto puede que no ayude. Un enfoque diferente puede ser más útil. Por ejemplo, si explicar algo de una manera no ayuda a alguien a entenderlo, puede que sea mejor utilizar un ejemplo diferente, hacer una pregunta, dibujar algo o comprobar lo que ya sabe. Este principio se aplica a la comunicación, el aprendizaje, el liderazgo, las relaciones y el cambio personal. Fomenta la experimentación en lugar de la frustración. Es mejor tener opciones que no tenerlas Tener más de una respuesta posible nos da mayor flexibilidad. Cuando las personas se sienten estancadas, pueden tener la sensación de que solo hay una forma de pensar, actuar o responder. La PNL ayuda a las personas a explorar más opciones. Tener opciones no significa que todas sean fáciles o estén disponibles de inmediato. Significa que aumentar la conciencia a menudo puede crear más posibilidades. Por ejemplo, en una conversación difícil, alguien podría pasar de ver solo dos opciones —evitarla o discutir— a reconocer otras alternativas, como pedir una aclaración, tomarse un tiempo para reflexionar, establecer un límite o buscar un resultado compartido. Siempre estamos comunicándonos La comunicación no se limita a las palabras. Nos comunicamos a través del tono de voz, la expresión facial, la postura, los gestos, el silencio, el momento oportuno, la atención y el comportamiento. Incluso no decir nada puede comunicar algo. Esto no significa que seamos responsables de cada interpretación que haga otra persona. Sin embargo, sí nos recuerda que la comunicación es más amplia que las palabras que elegimos. Por ejemplo, un directivo puede decir que está abierto a recibir comentarios, pero si mira el móvil durante toda la conversación, la otra persona puede recibir un mensaje diferente. La PNL fomenta una mayor conciencia tanto de la comunicación verbal como de la no verbal. El significado de la comunicación es la respuesta que recibes Esta presuposición nos invita a prestar atención al efecto de nuestra comunicación. Puede que sepamos lo que pretendíamos decir, pero la respuesta que recibimos nos da información útil sobre cómo se entendió nuestro mensaje. Esto no significa que seamos culpables de todos los malentendidos. Significa que, si nuestro mensaje no llega tal y como pretendíamos, podemos ser lo suficientemente curiosos y flexibles como para adaptarnos. Por ejemplo, si alguien parece confundido después de que le hayamos explicado algo, podríamos hablar más despacio, preguntarle qué le resultaría útil, utilizar otras palabras o comprobar si lo ha entendido. Este principio resulta especialmente útil en el liderazgo, la enseñanza, el coaching, la atención al cliente y las relaciones. No hay fracaso, solo retroalimentación Este principio fomenta el aprendizaje en lugar de la culpa. No significa que los errores no importen o que se deban ignorar las consecuencias. Significa que, cuando algo no sale según lo planeado, podemos preguntarnos: ¿Qué puedo aprender de esto? Por ejemplo, si una presentación no sale bien, alguien podría decidir que es «malo presentando». O podría reflexionar sobre lo que ha pasado, recabar comentarios, ajustar su preparación y mejorar la próxima vez. Esta premisa fomenta la resiliencia, el aprendizaje y la mejora continua. Detrás de cada comportamiento hay una intención positiva en algún contexto Esta puede ser una de las presuposiciones más desafiantes de la PNL. No significa que todo comportamiento sea positivo, aceptable o inofensivo. Algunos comportamientos pueden ser inapropiados, perjudiciales o inaceptables. La idea es que el comportamiento puede haberse desarrollado para servir a algún propósito, como la protección, la atención, el control, la pertenencia, la seguridad, el reconocimiento o evitar la incomodidad. Entender esto puede ayudar a separar a la persona del comportamiento y abrir opciones más útiles. Por ejemplo, alguien que interrumpe con frecuencia puede estar intentando contribuir, mostrar entusiasmo o evitar sentirse ignorado. Puede que el comportamiento siga necesitando un cambio, pero comprender la posible intención puede hacer que la conversación sea más constructiva. Se puede lograr cualquier cosa si la tarea se divide en pasos lo suficientemente pequeños Los grandes objetivos pueden resultar abrumadores cuando se ven como una sola gran tarea. Desglosar algo en pasos más pequeños puede hacer que el progreso sea más manejable. Por ejemplo, «cambiar de carrera» puede parecer demasiado grande como para empezar. Unos pasos más pequeños podrían incluir investigar opciones, identificar habilidades transferibles, hablar con alguien del sector, actualizar el CV y solicitar una oportunidad adecuada. Este principio es útil en el aprendizaje, el coaching, el desarrollo personal, la planificación de proyectos, la formación y el cambio organizativo. El uso de las presuposiciones en la vida cotidiana Las presuposiciones de la PNL son más útiles cuando se aplican de forma práctica. Pueden ayudarnos a plantear preguntas como: ¿Qué más podría significar esto? ¿Cómo podría estar viendo esto la otra persona? ¿Qué estoy dando por sentado? ¿Qué respuesta estoy recibiendo? ¿Qué podría intentar hacer de otra manera? ¿Qué puedo aprender de esto? ¿De qué recursos dispongo? ¿Cuál sería un siguiente paso útil? Estas preguntas pueden favorecer un pensamiento más flexible, una comunicación más clara y respuestas más constructivas. En resumen Los supuestos de la PNL son principios útiles que pueden ayudar a las personas a pensar, comunicarse y responder de manera diferente. No son reglas ni verdades absolutas. Son perspectivas que pueden fomentar la curiosidad, el respeto, la flexibilidad, el aprendizaje y la capacidad de elección. Si se utilizan bien, pueden ser útiles en el desarrollo personal, las relaciones, la educación, el coaching, el liderazgo, el trabajo en equipo y el cambio organizativo.